
No debe de haber mayor tristeza que la de ser prisionero de tus propios temores, más aún que de tus propios captores …
No debe de haber mayor tristeza que la de no poder confiar en nadie, y mucho menos en los que están al servicio de prestarte una seguridad … confiable.


Lo que pasa es que la culpa la tienen las rockolas, nos mintieron …
Cierto que casi no existen ya, pero re contra ametrallaban con aquello de “Dicen que los hombres no deben llorar, por una mujer que ha tratado mal …” que cantaba un tal King Clave y aparte de diez mil paradigmas herencia de las sociedades patriarcales machistas del siglo pasado … nos vendieron una realidad cambiada.
Lluvia tropical maldita y bendita, según la época y la óptica, palabras esdrújulas con poco en común.
A saber, si llueve lindo y parejo, sin exageraciones, los campos son una fiesta y un espantapájaros para la sequía nuestra de cada día. Si llueve poco y sin ganas es una maldición para la siembra y para el termostato, porque el vapor de agua que se condensa después, vuelve la ciudad irrespirable.
Por vos le arrancaría las espinas a un cactus con los dientes sin herirme tan siquiera; le quitaría las vendas a una momia y mirar lo que quedó debajo sin poner cara de asco; por vos haría cinco rounds de boxeo con guantes pero sin protector en la frente con un canguro salvaje de Oceanía …

Saquele punta al lápiz … no, no lo tome literal, anote … Lex Luthor de Superman, el Sr. Burns de los Simpsons, Dr. Evil de Austin Powers y Mini Me también, Brainiac, Siniestro, Darkseid ….