Fue un mal día para desempolvar cosas viejas y poner orden, mal día Martha, mal momento, mal lugar también ...

Soy telenófobo (fobia a los teléfonos), los detesto, todos ellos, fijos, móviles, de cabina (que ya ni hay porque se los robaron) todos y cada uno de esos pedazos de fibra de vidrio que hoy pretenden ser más inteligentes que nosotros mismos, son objeto de mi oprobio.

Para latinoamericanos, nacidos hace ya unas buenas décadas, revolución local (las nuestras, las domésticas) y el encanto de la Revolución Cubana fueron siempre el Norte Cardinal de nuestra Rosa de los Vientos Idealistas.

El culto a la “Divina Pareja” se parece muy poco al socialismo, la unión de los conceptos Estado/Gobierno/Religión son conceptos peligrosamente bolcheviques y el slogan “Seguimos cambiando Nicaragua, cristiana, socialista, solidaria” es lo más parecido a un arroz con mango que he oído en mi vida.

Martin era uno de aquellos a quienes (los que nos quedamos) llamamos hermanos lejanos (a los que se fueron).

Los seres humanos tendemos a ser bastante estúpidos … todos, pero sabemos disimular, por naturaleza tenemos algo de estupidez que siempre nos acompaña allí donde vayamos. Es algo que siempre nos hace actuar de una determinada forma a sabiendas de que no es así, o lo que vamos a decir no tiene ni pie ni sentidos, pero a pesar de eso, lo hacemos y nos quedamos tranquilos con esa sonrisa bobalicona, tan nuestra, que trata de tapar la tontería cometida .