Es como en un “Big Brother” concebido en la más febril fantasía de George Orwell, los salvadoreños somos vigilados, espiados, señalados, apuñalada nuestra privacidad a diario y sistemáticamente.

Todavía nos recuerdo, tu y yo y una amiga del lado de afuera de la puerta de juncos, avisando si alguien venia, tratando de hacer o deshacer el amor frenética y sudorosamente, mientras ahogábamos nuestros gritos y jadeos escuchando Radio Saigón.
Necesitamos tener unas gónadas del tamaño de un huevo de avestruz; el empuje y la garra de un jugador de la Selecta de Playa, es más, tres pulmones como tienen los guerreros de playa.

Fue el 23 de enero de 1556 (aunque en la zona donde ocurrió ya era 24 de enero de madrugada) veamos … el día que mayor cantidad de seres humanos murieron en un solo día.

Dicotomía irreverente, impaciente, bipolar y ambivalente, inconsecuente, vehemente, persistente … siempre dura nunca y nunca dura siempre …
El amanecer del tercer día de la creación,
debió ser algo muy parecido a éste …