
Vamos a darnos prisa, lentamente ... con calma, porque estamos apurados, así como la famosa frase de el Quijote, que paradójicamente nunca fue escrita por Miguel de Cervantes que dice ... "Vísteme despacio Sancho, que estoy apurado" ... así lentamente ... porque urge.
Es como en un “Big Brother” concebido en la más febril fantasía de George Orwell, los salvadoreños somos vigilados, espiados, señalados, apuñalada nuestra privacidad a diario y sistemáticamente.

Todavía nos recuerdo, tu y yo y una amiga del lado de afuera de la puerta de juncos, avisando si alguien venia, tratando de hacer o deshacer el amor frenética y sudorosamente, mientras ahogábamos nuestros gritos y jadeos escuchando Radio Saigón.
Una semana … me escribió, una especie de nota de ultimátum … una semana y ni siquiera un día más, ni una palabra más … es lo que me da de tiempo … para rescatar nuestro amor.
Últimamente, la exhibición en film de un nuevo “remake” de “The greatest show on earth”, el 2017, con la historia de PT Barnum, y sus famosos “show de variedades” caracterizados por la muestra – bastante cruel y despiadada – de fenómenos genéticos como atractivos … revivió el tema.
El día previo, 21 de mayo de 1960 a las 6:02 hrs. se produjo en Concepción, al sur de Chile, un violento terremoto que según testigos, tuvo dos direcciones de vibración, primer NE y después NW. El epicentro estuvo en la Península de Arauco a 50 km al SW de Concepción y a unos 25 km de profundidad. La mayoría de la población dormía y tuvo un brusco despertar. Tuvo dos réplicas posteriores.