
Cría cuervos. A tus hijos no les exijas nada. No les pongas ningún límite. No seas autoritario ni padre o madre castradores de su creatividad.

El estudio de Universidades europeas.
Me sacó totalmente de onda este artículo, publicado en diversas revistas científicas que daba fe, de algo que todos sabíamos de antemano…nos estamos “apendejando”.
-
- No Licha, no me jodás, mirá, es casi medianoche, mis hijos han de estar en casa llorando de hambre con el bueno para nada de mi marido, que para él cocer frijoles cree que necesita aguja e hilo, que no hace un huevo ni por casualidad, mañana tienen clases y vos querés que sigamos contando fotos de caritas como que fuera el álbum Panini.

De todos los héroes de mi infancia, nunca fui muy adepto a Supermanes ni Batmans ni Capitanes América, aunque mi incipiente pubertad me hacía un poco “fan” de la Mujer Maravilla, por razones hormonales obvias, mi “héroe” particular era mi tío Heráclito.

No debe de haber mayor tristeza que la de ser prisionero de tus propios temores, más aún que de tus propios captores …
No debe de haber mayor tristeza que la de no poder confiar en nadie, y mucho menos en los que están al servicio de prestarte una seguridad … confiable.
