El Papa Francisco nos pegó un jalón de orejas … “tratemos de vivir una Navidad menos mundana”.
(Basado en una antigua leyenda de Teotihuacán, sobre el pleito entre el ayotochli y el huexolotl).

Voy a decirles que admiro mucho a los egipcios: por su dominio de la astronomía, la belleza de sus pirámides, el desarrollo de su agricultura, su sentido de la cosmética, que hace que las mujeres, de por si lindas, se embellezcan aún más…
En aquellas épocas de Radio Femenina de inicio de los 80s, sosteníamos muy seguido pláticas “de cuneta”, o sea sentados en la cuneta, frente al edificio blanco de la Colonia Roma, al salir de los turnos, platicando de todo un poco … siempre temas muy triviales …
Salí a caminar por los alegres bosques, a escuchar el trino de los pajarillos y diferentes sonidos de la naturaleza, porque me sentía solo y el tedio me abrumaba. Afuera el sol resplandecía. Las nubes también pero más oscuras … amenazaba un poco de lluvia tal vez …

Algunas eran realmente horribles; otros eran gobernantes hábiles, tal vez vistas menos favorablemente por acciones que la historia considera injustas.