
El último post político, antes del silencio electoral, así que miércoles 25 a partir de la medianoche, queda vedado leer este post. (Al fin ! Bendito seas …silencio electoral).

“Desperté horrorizado; sudor frío cubría mi frente, mis dientes castañeaban y mis extremidades se retorcían cuando, a la luz pálida de la luna, vi el horrible, el miserable monstruo que había creado.”
Bien recuerdo, una noche en una camastrón gigante de los que había en casa de mi abuela, 9 o 10 años, no podía dormir, y me dio por calcular que edad iba a tener cuando llegara el Siglo XXI.
El individuo no tenía cara de lunático, nada que ver con esos trasnochados que tratan de venderte cualquier cosa para seguir con su ruta de crack y efedrina … nada que ver.

Este post, de entrada, un año después de haberse iniciado la guerra “que duraría 72 horas” (según Vladimir Putin, no tiene nada que ver, ni pretende ser, un análisis político de la situación. Así que lo aclaro de entrada, nada tiene que ver con ideologías y sí con los largos tentáculos económicos, que causados por la misma, afectan incluso a nuestro país.
