Oscarito, era chiquito muy chiquito, vivía con su padre ( al menos así le llamaba él) que era muy pero muy viejito, y estaba muy enfermo … (al menos eso decían en el pueblo, la verdad nadie la sabía).

En un principio, las escaramuzas o actos de pillaje entre caravanas de mercaderes en medio del desierto, eran tomadas casi como un deporte, un entretenimiento, una forma de vida.

“Entonces Dios creó la arena, y le ordenó al Ángel Gabriel que la pusiera en una bolsa y la distribuyera en las zonas donde fuera necesaria. Pero vino el Diablo, rompió la bolsa y cayó toda sobre el país de los árabes que desde entonces es un enorme desierto”.(JM Gironella. Mahoma. Sobre figuras del Corán).

Resulta que hoy con la proliferación de canales de “streaming”, el hecho que aparece de villano en “Los Vengadores” y las películas de “Thor”, se nos olvida un poquito que el personajes, es tan real como los personajes de la mitología escandinava nos permitan, y no era necesariamente un villano …
Es algo que venimos repitiendo desde niños, porque a su vez, lo escuchamos de nuestros padres, quienes siendo niños lo escucharon de sus padres, etc. etc. … esta aseveración es más falsa que las lágrimas que derramó aquel primer actor que hoy está asilado en Nicaragua, en El Mozote … do you remember?
Entre 1945 – 1950, comenzó en nuestro país, la labor – a veces institucional, como en el caso de Cihuatán, otras veces particular, como en el caso de Tazumal – de preservar, descubrir y excavar los antiguos centros y sitios ceremoniales/habitacionales arqueológicos de nuestro país.