
Si no me hubiera reventado la cabeza contra aquella puerta de vidrio, 17 puntadas, una cicatriz que medio me tapo con el pelo, tal vez nunca hubiera aprendido a caminar viendo para adelante.

Un virus que ataca algas verdes (ojo, dije algas, no nalgas … no sea tan xxx, aparte donde las va a encontrar verdes ?), es el mismo que nos ataca a seres humanos a nivel cerebral y nos deja parcialmente idiotas … a algunos, quitándole lo “parcialmente”.

Son hermosos, sin lugar a dudas, pero hay algunos términos que se escapan a nuestra realidad nacional, nuestros niños ..han visto alguna vez un pastor (no de los que proclaman a Cristo a los gritos, sino uno que cuida ovejas), un ruiseñor, una zarza, un zurrón ? Saben nuestros jóvenes lo que es besar a su pareja bajo la hoja de muérdago (lo queeeee?).

1963. Mi inicio como detective, no hacía más de diez días que había abierto oficina, cuando una rara señora de color verde, se convirtió en mi primera cliente:

La noticia de la Associação Chapecoense de Futebol, equipo humilde de la zona Oeste de Santa Catarina, Brasil, empujador, luchador, guerrero, que en vísperas de disputar su primera final de fútbol internacional, cae con sus sueños, ilusiones y avión a tierra, ha sonado la campana interna de nuestras emociones.