
Voy a decirles que admiro mucho a los egipcios: por su dominio de la astronomía, la belleza de sus pirámides, el desarrollo de su agricultura, su sentido de la cosmética, que hace que las mujeres, de por si lindas, se embellezcan aún más…

Hemos caído en el mal hábito de criticar, despotricar y no proponer soluciones, seamos sinceros… no solo es lo que yo hago en este blog, sino lo que hacemos todos los salvadoreños, troles, en redes, sin excepción

(Ante el éxodo masivo de Salvadoreños, rumbo al sueño americano)


Hijo de Felipe III de Francia e Isabel de Aragón. El 16 de agosto de 1284 contrajo matrimonio con Juana de Navarra, hija y heredera de Enrique I, rey de Navarra, conde de Champaña y de Brie. A la muerte de su padre, acaecida en Perpiñán, a consecuencia quizás de su derrota en la llamada “cruzada contra Aragón”, ciñó la Corona de Francia el 5 de octubre 1285.

Tu piel y toda la belleza que encierra
duerme desnuda, esta noche
entre las sábanas de mi madriguera.