
Soy telenófobo (fobia a los teléfonos), los detesto, todos ellos, fijos, móviles, de cabina (que ya ni hay porque se los robaron) todos y cada uno de esos pedazos de fibra de vidrio que hoy pretenden ser más inteligentes que nosotros mismos, son objeto de mi oprobio.

Para latinoamericanos, nacidos hace ya unas buenas décadas, revolución local (las nuestras, las domésticas) y el encanto de la Revolución Cubana fueron siempre el Norte Cardinal de nuestra Rosa de los Vientos Idealistas.

Al fin tenemos una excusa distinta a “yo pasando iba y estos … a saber … la agarran con uno”, que decora los noticieros de nuestras radios y TV cada vez que atrapan a un ladrón, hoy la onda son los genes.

No tiene nada que ver con Jack Sparrow y su exitosa serie de películas, con Johnny Depp a la cabeza, entretenidas sì, pero como he dicho siempre, ni Hollywood ni Netflix cuentan Historia, hacen narraciones con alguna base histórica, con el afán de entretener …

La creación del Segundo Triunvirato en Roma tenía varias “ocultas intenciones” una de ellas, el Senado quería deshacerse de Octaviano, el heredero más poderoso de César, aliarlo con su rival Marco Antonio, y Marco Lépido, quería deshacerse del mote de “tonto” que tenía en Roma.
“El asesino sabe más de amor que el poeta”. (Joaquín Sabina).