Es como en un “Big Brother” concebido en la más febril fantasía de George Orwell, los salvadoreños somos vigilados, espiados, señalados, apuñalada nuestra privacidad a diario y sistemáticamente.

Todavía nos recuerdo, tu y yo y una amiga del lado de afuera de la puerta de juncos, avisando si alguien venia, tratando de hacer o deshacer el amor frenética y sudorosamente, mientras ahogábamos nuestros gritos y jadeos escuchando Radio Saigón.
Necesitamos tener unas gónadas del tamaño de un huevo de avestruz; el empuje y la garra de un jugador de la Selecta de Playa, es más, tres pulmones como tienen los guerreros de playa.

Se habrá dado cuenta que cada día del año, básicamente, está dedicado a un tema diferente, el Día del aprendiz de Ebanista, el Día de la Mazacuata ambidiestra, el Día del adulto menor, el Día del frijol rojo con cabecita blanca …

No tiene nada que ver con Jack Sparrow y su exitosa serie de películas, con Johnny Depp a la cabeza, entretenidas sì, pero como he dicho siempre, ni Hollywood ni Netflix cuentan Historia, hacen narraciones con alguna base histórica, con el afán de entretener …