
En estas épocas del I Pod Nano o los diferentes “devices” para los que todavía corremos en las calles de la capital, debo ser un raro espécimen que no va escuchando su colección de descargas de I Tunes, sino que radio, radios nacionales, noticias de preferencia.
Desde una cabina telefónica
de una playa perdida
que queda por Nosedonde
cercana a Conozcoperonomeacuerdobien

Cría cuervos. A tus hijos no les exijas nada. No les pongas ningún límite. No seas autoritario ni padre o madre castradores de su creatividad.

Ahora después de vencer el tiempo, ahora que los deseos renacen en mi piel te beso y te siento...
Te beso y me pierdo en tu beso, ese irrepetible, inconfundible que no precisa de antesalas para borrar los silencios.

Había una vez un hombre que estaba en el monte, descansando debajo de una vieja ceiba, y de pronto se le apareció el Diablo.

Así como arrevesados, transcurren los días en esta capital, y más arrevesados aun en el país entero, arrevesada también, es la propia historia capitalina, y para agregarle un puñado de frijoles más al caldo, las historia de sus festejos patronales …