
Todavía nos recuerdo, tu y yo y una amiga del lado de afuera de la puerta de juncos, avisando si alguien venia, tratando de hacer o deshacer el amor frenética y sudorosamente, mientras ahogábamos nuestros gritos y jadeos escuchando Radio Saigón.
Necesitamos tener unas gónadas del tamaño de un huevo de avestruz; el empuje y la garra de un jugador de la Selecta de Playa, es más, tres pulmones como tienen los guerreros de playa.

Toda ciudad encierra, relatos, mitos urbanos y hechos históricos, reales, sucedidos hace tanto tiempo, que terminan convirtiéndose en leyendas. Barracas, es un barrio del sur de la ciudad de Buenos Aires, allí se encuentra aún hoy, la “Casa de los Leones”.
Antes de empezar la historia en si, quiero dejar claro que soy Católico Apostólico Romano, practicante, no del diente al labio, y que no comparto esta celebración …. Pero vamos! Hay que saber bien, conocer a que nos enfrentamos, para poder rechazarlo …

Sí: yo sé que por esta época hay un exceso de planes: firmar un acuerdo nacional (unilateral, por supuesto), mirar partidos de la selección, verlos perder otra vez, conseguir boletos del próximo artista que venga, ufa!
Vuelven las marchas Blancas!

El asunto es que hoy las revistas y magazines de chimentos de prensa y TV, no hacen más que hablar de Angelina y Brad, Jennifer López y Marc Anthony, Ricky Martin y diversos noviezuelos, Cristiano Ronaldo y la probeta …