
Vamos a darnos prisa, lentamente ... con calma, porque estamos apurados, así como la famosa frase de el Quijote, que paradójicamente nunca fue escrita por Miguel de Cervantes que dice ... "Vísteme despacio Sancho, que estoy apurado" ... así lentamente ... porque urge.
Es como en un “Big Brother” concebido en la más febril fantasía de George Orwell, los salvadoreños somos vigilados, espiados, señalados, apuñalada nuestra privacidad a diario y sistemáticamente.

Todavía nos recuerdo, tu y yo y una amiga del lado de afuera de la puerta de juncos, avisando si alguien venia, tratando de hacer o deshacer el amor frenética y sudorosamente, mientras ahogábamos nuestros gritos y jadeos escuchando Radio Saigón.

La alerta está cantada ! La situación social desbordada, la económica, peor que nunca. Ojo … este fin de mes, sobre todo con especial énfasis en microbuses 52, y buses de la 42, 101, objetivo principal: carteras saliendo del banco y celulares.

Son hermosos, sin lugar a dudas, pero hay algunos términos que se escapan a nuestra realidad nacional, nuestros niños ..han visto alguna vez un pastor (no de los que proclaman a Cristo a los gritos, sino uno que cuida ovejas), un ruiseñor, una zarza, un zurrón ? Saben nuestros jóvenes lo que es besar a su pareja bajo la hoja de muérdago (lo queeeee?).