
Con motivos de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los sesenta años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.


Johnny Acetileno, entonces, se dedicó a seguir probando su puntería …

Somos terriblemente resultadistas, queremos ganar todos los partidos con todas nuestras selecciones, sin darnos cuenta que ningún DT, de ninguna parte del mundo, va a resolver este caos que es la estructura del futbol nacional actual.

Para latinoamericanos, nacidos hace ya unas buenas décadas, revolución local (las nuestras, las domésticas) y el encanto de la Revolución Cubana fueron siempre el Norte Cardinal de nuestra Rosa de los Vientos Idealistas.