


Claro, en invierno (ojo, cuando bajan las temperaturas, no cuando llueve, no seamos tan sapos) o para ser más específicos, en nuestro diciembre frío todo cambia … los hombres duermen bajo cero y las mujeres bajo cinco … cobijas de las gruesas, hay que abrigarse !

Pocas historias olímpicas, me han seguido repercutiendo tanto, a lo largo de los años, a nivel personal, como la maratón que ganó, en Londres 1908, pero no resultó ganador, Dorando Pietri.