

Todos conocemos la historia de Robinson Crusoe (o deberíamos), náufrago por la gracia de una tormenta y rescatado por la gracia de Dios luego de vivir solitario en una isla durante 28 años, 2 meses y 19 días.
Es el “No” o “ Si” irrevocable, tajante, que hizo que grandes naciones tomaran grandes decisiones, que grandes personajes superaran sus cadenas y se mantuvieran en el logro de sus objetivos y metas para el bien de todos … por supuesto, no hablamos de nuestro país donde la palabra empeñada tiene menos valor aun que la boleta de empeño misma …

Es un hecho que, por lo general, les paramos poca bola, ya salen al final de misa, cuando el sacerdote ha hablado hasta la saciedad de temas relacionados con cualquier cosa menos con el evangelio del día, (por lo general hablan de si mismos, y buscan elevarse a vicarios aunque sea, además de organizar colectas) y una señora, voluntaria, o algún caballero con el afán de ayudar comienzan a leer los avisos parroquiales … Otros se pegan en pizarra, y son algo así como la "Gaceta de chambres del vecindario".