
Augusto, a gusto en Agosto (que todavía no se llamaba como tal sino Sextil, y de eso se trata esa historia), se regodeaba en su reclinatorio en el Palacio Palatino, refrescándose sus imperiales gónadas con hojas de palma que batían esclavos y esclavas númidas (por las dudas, nunca se supo bien para que lado pateaba el tal Octavio Augusto).

Elliot Ness, alcanzó la fama, se volvió una celebridad en el Chicago mafioso de los 20´s y no porque tuviera una serie de TV o le protagonizara una película Kevin Costner, todo eso vino después …

Surgieron en aquellos plásticos años de los 80´s, cuando Madonna se envolvía en látex y Prince inhalaba thinner, y alcanzaron a morder los 90´s cuando imperaba la efedrina y Reese Whiterspoon con “Legally Blonde”.
Don Nispero Vestales venía cabalgando al trote lento con su caballo viejo, se moría la tarde, venía de ver su terrenito (cuatro manzanas de granos básicos, pero si la sequía no lo jodía mucho daba para vivir).