
Augusto, a gusto en Agosto (que todavía no se llamaba como tal sino Sextil, y de eso se trata esa historia), se regodeaba en su reclinatorio en el Palacio Palatino, refrescándose sus imperiales gónadas con hojas de palma que batían esclavos y esclavas númidas (por las dudas, nunca se supo bien para que lado pateaba el tal Octavio Augusto).


El mediocre, el que no se esfuerza, calienta, ni altera por nada, no agrega, no suma ni resta, es un cero a la izquierda … en ámbitos laborales, grupos de “x” o “y” connotación, esta comarca está llena de estos especímenes.

John Lennon, solía crear sus canciones en una zona llamada Mendips, ubicada en el 251 de la Avenida Menlove. John Lennon tenía capacidades “económicas” levemente superiores a las de los otros tres genios de Liverpool, pero una existencia miserable en cuanto a su estructura familiar.
Siempre habrá lágrimas abundantes para llorar a nuestros muertos, el olvido no nos permite y Gracias a Dios es así, abandonar a quienes quisimos … aunque no alcancemos jamás a saber donde están sus despojos, donde rezarles al menos.

El estudiantado de los setentas, en toda América Latina, estaba en ebullición, era revolucionario por imitación y en pocos casos por convicción, prueba de ello es que pocos de sus líderes pasaron a planos mayores.