
De todos los héroes de mi infancia, nunca fui muy adepto a Supermanes ni Batmans ni Capitanes América, aunque mi incipiente pubertad me hacía un poco “fan” de la Mujer Maravilla, por razones hormonales obvias, mi “héroe” particular era mi tío Heráclito.
Pepe Parásito, pajarraco pterodáctilo, sanguijuela del neoclásico, huele a mierda y hiede a plástico, te sangra a lo jurásico, te pone trabas y mil obstáculos, te ahorca con tentáculos, pero al Jefe le da un ósculo, en el sitio más recóndito, cada día al crepúsculo …

Saquele punta al lápiz … no, no lo tome literal, anote … Lex Luthor de Superman, el Sr. Burns de los Simpsons, Dr. Evil de Austin Powers y Mini Me también, Brainiac, Siniestro, Darkseid ….

Desde la propuesta que emanó del alcalde de Santa Tecla, sobre la idea de solicitar cambiar la frase “El Salvador será la tumba ….

Las nuevas formas del Imperialismo, ya no requieren Ejércitos, armas, batallas, planos de conquista, infantería, marina … no. Solo requiere de payasos que tengan la habilidad de multiplicarse y atienden las indicaciones de sus jefes, de los que pagan para vender falacias que oculten la realidad.
