
… mi vida era perfecta, era un paraíso, después simplemente me enamoré y mi vida se convirtió en un infierno …

Tuve miedo de que los alienígenas aterrizaran, no lo niego, pero también vergüenza: los dos redondeles estaban sin terminar, y es más, el tráfico entre ambos, insufrible, pero eso pasó a la historia …
Me daba muchísima pena que llegaran a la ciudad y aun no encontraran finalizada esa genial muestra de brutalidad artística: El Monumento a la Michi, que lo hallaran a medias, no sé, era una mala imagen para la ciudad de su aterrizaje ...pero bien …

Usted sabe que a nuestro zoológico, a duras penas le quedan leones, rotarios llegan de visita cada dos por tres algún domingo, pero leones, un par y mal alimentados … ahora bien

Pasé la tarde trabajando; no fue un capricho de momento, ni lo hice para divertirme. Trabajar no es mi hobby …
En las cantinas de los alrededores del Parque Centenario, donde leyendas se cuentan y renuevan, transformándose en mitos, aun se cuenta la historia de Forúnculo Rivas.
-
Ánimo muchachos – voceó el Ing. Redondo – siento oxígeno, percibo una entrada de aire, no debemos estar lejos.

Habíamos empezado a hablar hacía algún tiempo, de forma casual. Creo que éramos de esas personas que sin conocernos, practicábamos el oficio de caernos mal ….
Esto es para ti, mi siempre sol atrapado en el pasado
Tu el que me perdías en la realidad,
Tu mi refugio de deseos seguros y constantes ....
Te nombro Madre y hablo de amor, pero te nombro Madre Salvadoreña y hablo de innumerables formas de amar, que van más allá del amor infinito de una madre a sus hijos.