
Nuestra política salvadoreña es una eterna “caja de Pandora”, salta la liebre por cualquier lado, todos roban, algunos centavean y otros arrasan, algunos mantienen damas y otros mantienen vicios, unos mantienen apariencias y otros mantienen cuentas en el extranjero, otros mantienen la sumatoria de todas las anteriores

Digamos Andrés, nació en un hogar humilde, regenteado por madre solamente, porque padre, pasó, sembró semilla y después, si te he visto no me acuerdo. Su madre, primero echando tortillas, después comprando una máquina de coser y por último colocándose de planera en una maquila, logró sacar adelante a su hijo.

Yo soy Timoteo Pampa
Un gaucho …bien endeudado
Igual que todos mis compatriotas
Debemos lo que no hemos disfrutado

Estaba en el entierro de una persona, al parecer había fallecido de causas naturales, el cuerpo estaba tendido sobre el ataúd de madera color negro, lo habían vestido con un traje

Nunca más, nunca … contamos los días para cerrar los años más tristes de la historia política del país, no podemos reclamar nada, nosotros salvadoreños, nosotros mismos con nuestros votos, los pusimos ahí, pero aprendamos de los errores … nunca más, nunca.

Han vuelto a bocas de todos, bocas de inodoro y bocas de pétalo, las malas palabras … las palabras soeces de siempre, se pueden oír en labios de un funcionario, un locutor radial, un adinerado cuando a través de su banco se quiere quedar con tu dinero y el ratero cuando a través de una amenaza se quiere quedar con tu celular …

El refrán popular, denomina a aquellas fiestas, donde los invitados arrasaron con todo, la comida, la bebida, los manteles, los centros de mesa, los delantales de los cocineros y de paso le tocaron las nalgas a un par de meseras …
Esta es la carta desesperada de amor de un Doctor, que por estar en primera línea, casi no ha tenido día libre por la emergencia del virus, para poder visitar a su amada, una enfermera (María Cetamol Carías) de otro hospital a 250 kilómetros de distancia …él se llama Dr. Hipócrates Tadeo Juro, pero firma como Dr. Hipócrates T. Juro.

… mi vida era perfecta, era un paraíso, después simplemente me enamoré y mi vida se convirtió en un infierno …
Todas las mañanas temprano, voy a dejar a mis hijos a la escuela, muy bien , temprano, entran con cara de resignación, arrastrando los pies y cargando esas mochilas que parecen las que llevaban los astronautas del Apolo XI y murmuran aun medios dormidos :