Aunque parezca lógico, lo es … quiero decir, no lo es, es decir … parece pero no es … no sé si me explico.
Sebastián Cuchuflito, salvadoreño, de 51 años, trabajador, bien casado y con dos hijos, fue atropellado un viernes a las 14 34 e las inmediaciones del Parque Infantil, cuando trataba de cruzarse la Juan Pablo II.

Yo sé que es tarde, pero bien … como hubiera querido ser hijo único!
“Mario me llamo, Mario !” contestaba medio enojadón cuando alguien le decía Canuto fuera del teatro, fuera de la TV.

- No sea estúpido Esteban ! - me gritó el profesor - si solo quiere un vaso de leche para que va a comprar toda la vaca?

A nuestro país, llegan con un “pajeadito” muy particular, muy extranjero con mucha verborrea y muy poca vergüenza, una serie de personajes, expertos en nada y solucionadores de todo (tipo nuestros diputados, pero viniendo de afuera).