A usted probablemente, a diferencia del resto de la humanidad, le importan un rábano los Juegos Olímpicos de Río, el pebetero de espejos y quien chingxxxx es Vanderlei de Lima.

He perdido mi virginidad cibernética, parece que fue ayer cuando, en un afán de hacer nuevos amigos y descubrir eso de las nuevas tecnologías, solté mi primera frase en una red:

Recapitulo, tenés cinco chats privados o dizque privados, porque no hay nada en WhatsApp que no se sepa, divulgue y cualquier joven en edades masturbaticias te hackee a diario ….para después extorsionarte o hacerlo público.

A nuestro país, llegan con un “pajeadito” muy particular, muy extranjero con mucha verborrea y muy poca vergüenza, una serie de personajes, expertos en nada y solucionadores de todo (tipo nuestros diputados, pero viniendo de afuera).

Otra vez nos faltaba un jugador para completar el equipo de futbol sala de los jueves en Gambetta. Esta vez era Tridente Bazán el que no podía ir. Aunque en el grupo de whatsapp el resto de equipo insinuó que era por asuntos de faldas, Tridente (solo le quedaban tres dientes) explicó que a su primito de 12 años le estaban por practicar un exorcismo.

El ingeniero Tutti fabricó una máquina que podía crear cualquier cosa que empezara con la letra «N». Entonces la conectó y le ordenó, para testearla, que fabricara una navaja, que la metiera en un neceser y que la rodeara de neblina.