En mi país, existe lo negro o lo blanco, en medio … no hay grises; existe la crítica a gritos o la indolencia generalizada, en medio … no hay opiniones racionales.

Mi nombre es Felicia, quiero que me conozcan, soy una mujer normal, nunca me he puesto el buzo amarillo de líder, no salgo del pelotón que sigue a las que encabezan la carrera, pero tampoco llego de última …

Hace un par de horas, mis compañeras y yo, invitadas sin permiso a su casa, le hemos visto pasar, llevando en sus manos un veneno para hormigas (o sea, para nosotras).

“Dios... – me dije – este es el inicio del verdadero infierno.” Noche del 24 de marzo de 1980, cuando por teléfono me comunicaron el asesinato de Monseñor.

Entre vapores de sudor y óxido, un gimnasio popular –un Olimpo de la cuadra– es el escenario de la disputa diaria entre muchísimos caracteres que usted y yo conocemos, muy bien … es más, yo lo sé de buena fuente …
Para Elisa:
Elisa … todo Viento? Me Allegro ! Mi nombre es Víctor.