Quise rescatar esta historia, como una manera de responder a la innumerable cantidad de personas que frecuentemente me hacen la misma pregunta … Chele, en El Salvador puede haber un tsunami ?

Adjunto a todos los lectores de este blog, copia de carta enviada por el hijo mayor de mi mamá al Sr. Presidente de los Estados Unidos de América.

Yo tenía 11 años, más o menos, vivía en Tegucigalpa, y me acababan de comprar unos tacos de fútbol horribles, con una franja naranja buscapleitos que cubría todos los laterales.

Nada atestigua mejor el sublime poder de la naturaleza que un terremoto. En un mero abrir y cerrar de ojos, y con una advertencia mínima, la tierra desata fuerzas incomparables.

Mi Sol brilla en el frío, que marca su ausencia , sabe como quemar así de lejos, ante la carencia permanente de su presencia , llenándo de su calidez cada poro de mi piel que lo espera.

Moriré de un cáncer terminal
un día lunes por la mañana
tal vez en el asalto a una sucursal
por una bala equivocada