
…con tan mala suerte, que se salvó, matando 24 pasajeros. Ese debió haber sido todo el título de este post, pero demasiado largo que nos narra un triste y luctuoso hecho de la vida real.

Con 8 años y toda mi catequesis bien guayabeada, llegaba a mi primera comunión alguien me dijo que cuando llegara la fecha podía pedir a Dios tres dones.*

“Seré curioso, usted es Salvadoreño verdad? ah si ! No, por nada, claro que parece por sus rasgos un buen compatriota, solo le preguntaba por sus actitudes …
Es la pregunta del momento. Todo el país se la hace. Pueden los hechores de barbaries en épocas de Guerra Civil Salvadoreña ir presos? Pueden los que se apropiaron o mal usaron fondos del Estado ir a parar tras las rejas?
No creo que sea nada del otro mundo, el universo de las familias disfuncionales o compuestas en nuestro país, nos lleva tanto a padres que ejercen pero no son y madres … ídem.

Creo que todo empieza con la celebración de nuestro último aniversario, estábamos en un restaurante y de pronto, de la nada, vi una reacción rara en tu cara, una mirada que no me pertenecía. Ingenuo como suelo ser, seguí la línea de tus ojos y justo entraba un fulano al lugar, quien no sé quién es … ni conozco … pregunto inocentemente …