
“Dios mío, si con el beber te ofendo, con la goma te lo pago y hasta me quedás debiendo …” (Adagio popular muy repetido por bebedores).

Has quedado en el silencio de mi piel
En la mirada perdida, donde se fue tu rostro;
Los primeros rayos del sol se desperezan en el oriente para ir a morir ahogados en el horizonte del litoral Pacífico de occidente en la Patria posible …
Muchos marxistas, si lo hubieran conocido, o al menos leído, alguna vez, mientras repiten panfletos de memoria, alguna obra de Marx (muchos en nuestro país se declaran marxistas sin haber leído “El Capital” ni "El Manifiesto ..." en su vida) jamás se hubieran declarado marxistas.

El futbol es de las pocas cosas que medio nos quedan, para generarnos un asomo efímero de esperanza, y encima esa esperanza nos la bajan a pedradas los mismos que deberían velar por el fútbol.