El padre del espantapájaros le heredó su puesto a su hijo espantapájaros, cuando su crucera de madera y relleno de paja y su saco viejo y grande y su sombrero raído no dieron más y sucumbieron al lodazal de una tormenta de Agosto.
Aquello de que el cielo es el límite .... no corre para las mujeres. Suelen escucharse, opiniones de misóginos de pasillo, especialistas en nada fracasados en todo, restando importancia a la presencia femenina en el espacio … nunca han estado tan equivocados.

Qué malo es el miedo … no? Los seres humanos no estamos preparados para el miedo, no nos sabemos comportar con dignidad. No hay más que ver la cantidad de actitudes estúpidas que tomamos cuando tenemos miedo.

Paso al último de mis relatos olímpicos, y cierro mucho las fauces hasta Tokio 2020, y lo hago con uno de los relatos más impresionantes y no resueltos de la historia de los Juegos Olímpicos.

Paso a detallar a continuación, el sucinto informe de mi situación, estoy aquí… encerrado entre estas paredes y oprimido por el cielo falso, pensando en tí… como si aún me amaras.