
Para hacer “esas cosas” (llamaremos así “esas cosas” a lo que comúnmente denominamos como …. eh …. “esas cosas”), los salvadoreños ocupamos una serie de locaciones físicas, estacionarias o ambulatorias.

Ahora bien, en la búsqueda del lugar perfecto, déjeme decirle que las playas son muy similares a los parques en muchos aspectos. En los funcionales son iguales, en eso no hay diferencias, esas hay que buscarlas en otras cosas. Un aspecto diferenciador entre la playa y el parque es que para poder ir a la playa es necesario un medio de transporte. Para llegar a un parque solo tenemos que caminar un ratito y pedirle a San Pancracio de las Guamas Cargadas que no nos roben en el camino …

Paso al último de mis relatos olímpicos, y cierro mucho las fauces hasta Tokio 2020, y lo hago con uno de los relatos más impresionantes y no resueltos de la historia de los Juegos Olímpicos.

- - No puedo prometer serte fiel toda la vida – dijo Margarita, mirando la cara de David, con quien se casaría al día siguiente por lo civil y dos días después por la Iglesia.
- - Que … me ..?. - David no pudo responder nada.
- - Que no puedo prometerte serte fiel David …

Creo que las noches frías traen consigo caricias de melancolía, que el masoquismo es una prueba de amor sincero, que no hay propuestas decentes en una mirada indecorosa, que el olvido es una excusa que no existe. Creo en el dialecto de las miradas, en los poetas sin musas, en los “para siempre” aunque siempre terminen. Creo que las manos tienen su lenguaje en las caricias, que la luz roja del semáforo está diseñada exclusivamente para besar a la persona que amamos, que no hay abrazo de despedida que no se lleven un poquito de uno.
Mis sueños de ser lateral derecho de la selección, se vinieron a pique a mis nueve años, cuando probado en la cancha, junto a otro grupo de infantes, descubrí que siempre quedaba de último en la fila …era malo.