Como todo el mundo sabe, la inflación, las tasas de homicidio o desempleo real son datos que en El Salvador hace años se desconocen por completo. Probablemente porque los manejan los mimos bestias que escriben “botan” cuando hablan de “votar”, a la usanza del muy viral tweet del Diputado Grande.
Hace poco inició una telenovela de los noventa, donde la protagonista es manipulada al antojo de su padre y luego de su esposo, sin hacer nada por imponer su voluntad, o por lo menos oponerse a tal represión…. Eso me hace pensar
(Este post fue escrito hace casi 15 años, cuando la vida y el nacimiento de mi hijo varón, me galardonaron con la medalla de padre … nunca lo publiqué, hoy, este día, cobra aun más, mucho más sentido).

Esto puede sonar demasiado cruel o duro, pero todos sabemos que no todos nacen con buena apariencia, buena pinta. Y ese es el caso de muchos personajes históricos, lo que se ha comprobado gracias a fotografías y pinturas.

Así es y no se asuste, existen Lucifer, Satanás, Luzbel, El Malo, El Cachudo, Belial, Samael,, «antigua serpiente», «gran dragón», «Jaldabaoth», «el dios negro», «el dios de este siglo» y «el padre de la mentira» … en sus formas bíblicas y populares.

Básicamente, necesito que me expliquen, porque el cine y la T.V. me dieron a entender a lo largo del tiempo, que los buenos eran los muchachitos rubios y los vaqueros y los agentes secretos norteamericanos y los malos eran los indios, los chinos y los rusos …