Te nombro Madre y hablo de amor, pero te nombro Madre Salvadoreña y hablo de innumerables formas de amar, que van más allá del amor infinito de una madre a sus hijos.

O yo soy el más ingenuo de los ingenuos, o mi esposa es más muchísimo más viva que yo, o el mundo me abrió los ojos leyendo una noticia en el periódico en el 2004.
Hace años, se tomaba como una cuestión natural, que llegado el momento y la edad, se venía el declive, el bajón, y R2D2 no funcionaba más …

Vamos a escribir hoy sobre los servicios sanitarios … que tontería me va a decir usted, pero ojo, teniendo en cuenta que pasamos en el susodicho recinto más tiempo de nuestra vida que comiendo o trabajando (si no me lo creen pregúntenle a un diputado, pregunten… ya van a ver) … no necesariamente porque excreten mucho sino porque trabajan poco.
Este fin de semana, muy alborozados todos celebrando a nuestras madres lo cual está muy bien ! Casi no reparamos en un hecho inaudito, después de 20 años, una tormenta geomagnética impactó nuestro planeta, suave, pero tormenta al fin.

“Dios... – me dije – este es el inicio del verdadero infierno.” Noche del 24 de marzo de 1980, cuando por teléfono me comunicaron el asesinato de Monseñor.