
Mis queridas y muy emperifolladas señoras, mis queridas amigas que asisten a cuanta recepción les sea posible, más por ser vistas que por el deseo de asistir a estas reuniones.

Aunque no parezca cierto, era una pregunta recurrente de cada uno de mis hijos en sus tiernas edades, cuando sus mentes cándidas no alcanzaban a discernir la verdad, entre toda la fantasía que rodea a la Navidad.
Te extraño, extraño tu presencia
y aprendo objetivamente
a detestar tu ausencia

Adjunto a todos los lectores de este blog, copia de carta enviada por el hijo mayor de mi mamá al Sr. Presidente de los Estados Unidos de América.

Paula pregunta, presiona, Pablo ? Para prepucio ? Para ?
Escuchaba a dos vecinas hablar de jardín a jardín con un diálogo más o menos similar a éste …
- Ay si vecina, menos mal que lo peor del COVID ya pasó, yo esperaba la Pfizer, pero a más no haber
- Si pero como usted dice, lo peor ya pasó …