
Vamos a darnos prisa, lentamente ... con calma, porque estamos apurados, así como la famosa frase de el Quijote, que paradójicamente nunca fue escrita por Miguel de Cervantes que dice ... "Vísteme despacio Sancho, que estoy apurado" ... así lentamente ... porque urge.
Es como en un “Big Brother” concebido en la más febril fantasía de George Orwell, los salvadoreños somos vigilados, espiados, señalados, apuñalada nuestra privacidad a diario y sistemáticamente.

Todavía nos recuerdo, tu y yo y una amiga del lado de afuera de la puerta de juncos, avisando si alguien venia, tratando de hacer o deshacer el amor frenética y sudorosamente, mientras ahogábamos nuestros gritos y jadeos escuchando Radio Saigón.

Pequeño cuento, muy poco de terror, en un solo y breve acto … menos mal!
Hay una gran cantidad de cuentos que se han difundido en la cultura popular, que fueron producidos por los hermanos Grimm, Jacob Ludwig Grimm y Wilhelm Carl Grimm fueron académicos alemanes del estado de Hesse o Hessen a fines del siglo XVIII y principios y mediados del XIX, famosos por recopilar cuentos e historias del folclore antiguo de toda Alemania y áreas adyacentes.
Un día Jacob … se acuerdan de Jacob verdad? Aquel que allá por los albores del Génesis ( y no la banda de Peter Gabriel y Phil Collins) tenía doce hijos varones …