“Nunca discutas con un idiota, la gente a tu alrededor puede no notar la diferencia” (Emmanuel Kant).

Creo que todo empieza con la celebración de nuestro último aniversario, estábamos en un restaurante y de pronto, de la nada, vi una reacción rara en tu cara, una mirada que no me pertenecía. Ingenuo como suelo ser, seguí la línea de tus ojos y justo entraba un fulano al lugar, quien no sé quién es … ni conozco … pregunto inocentemente …

No pretendo ser crítico cinematográfico, nada más alejado de eso, voy una o dos veces al cine al año, si la película me llama la atención, si no, eso de pasarme dos horas sentado viendo una enorme pantallota me suena a pérdida de tiempo …

Caballeros y Caballeras:
Para no entrar en esos términos de conflicto y equidad de géneros, comenzamos de esta manera nuestra proclamación de emancipación del yugo femenino… bajo el concepto de reacción ante varios y consecuentes atropellos:
Carlos y Cristal, ambos totales novatos en la materia, novios desde casi niños, llegaron al motel media hora antes de lo que ambos habían planeado.

Antes de estas elecciones del 1 de marzo que se avecinan, todos sabíamos que nuestra democracia estaba en pañales … después de los debates, vemos que estábamos equivocados … todavía está desnuda.