
Nerón, abandonado por sus seguidores más cercanos, y repudiado por las hordas de fanáticos, que hasta los deificaban (lo convertían en Dios), murió atravesándose el mismo un puñal en la garganta (ayudado por sus últimos seguidores, ya que la multitud que venía a matarlo ya rompía los portones) y mientras moría …

Y en medio de los vientos de Navidad que nunca llegaron, y los regalos de Navidad que quien sabe si llegan (gesto de contar chirilicas y ver que no ajusta), y la Reforma de Pensiones que si llegó pero ..., los Salvadoreños desesperanzados y desempleados y con flacas esperanzas en el 2023, más flacas que el "Fideo" Di María.... llegamos a la final del Mundial.

La nueva denominación oficial (que no es nueva) tiene más de dos años y todavía lleva un tiempo acostumbrarse. Echemos un vistazo a lo que dicen los expertos y la razón histórica que lo provocó.

Absolutamente.
Tanto así que hasta nuestros políticos, habitualmente tan poco astutos, se dan cuenta de este fenómeno, y aprovechan el embeleso futbolero para:

No se complique, ni replique, no se pique, si ya salió su nombre en el ticket, vaya buscando su propio tabique, no se achique Don Enrique ...

Esto que llamamos calentamiento global, y que nos tiene la cabeza y “el que te dije” bien tostados, comenzó a expandirse y crecer a fines del siglo XVIII, cuando no bastó la leña para impulsar las máquinas creadas por la Revolución Industrial y fue preciso acudir a la explotación masiva del dañino carbón mineral.