Esta es la carta de amor de uno de nuestros bravíos salvavidas, de aquellos que se echan año a año el Paso del Hombre, aunque este año les tocó hacerlo en la tina de su casa vía Zoom, de nombre Ohmar, a su amada Delfina …
Entré a la oficina de Hacienda, de las Tres Torres, con una carta. Se la mostré a una de las empleadas. Ella me dio los timbres y con una sonrisa llamativa me dijo a quien debía entregársela. Sonreía muy bonito … le correspondí también con una sonrisa y ella entonces me repitió a que oficina debía ir, pero no me moví ….
Querida Amparo del Recurso:
Ya nos dimos cuenta como te podés cubrir de gloria siendo un hacker de primera línea, el tal Anonymus saca del laberinto cibernético verdades tan contundentes como “Peter Parker es el Hombre araña” y todos le creemos cada palabra … la onda es ser hacker!
Pequeño blues del siglo XIX, recopilado de los escritos de poeta usuluteco anónimo, filósofo de la época pre socrática.


Había prometido no cometer el error de salir los sábados de mi casa, al menos no por las tardes y mucho menos a un centro comercial. Pero la vida es una entrega permanente de principios, tal como pueden atestiguar los “cinco o seis voluntarios” (voluntarios convenientemente pagados) que siguen esos principios.
Claro, lo que pasa es que tanta película del naufragio del Titanic (17 desde el mismo año del desastre), comenzando con “Salvada del Titanic”, película muda de 1912 hasta la famosa “Titanic” donde Rose echa a Jack de la puerta y lo manda a ahogarse (personajes que por cierto, nunca existieron) …