
Jacinto Pichimahuido, profesor de Ciencias en una Institución Educativa del país, se enamora visceralmente de una Instructora de Artes que trabaja en la misma secundaria, y estudia por medio de generosas becas, por eso ella se llama … Re – Beca …

Esta es la carta de amor muy tierna, personal de un zapatero español, venido a nuestras tierras como fichaje estrella como volante ofensivo, gran número 10, que al final resultó un paquete (como todos) y sin trabajo ni pasaje de vuelta, se quedó con un changarro de venta y reparación de calzado en el Mercado …
Soy caníbal, a mucha honra, tal como lo han sido mis antepasados, abuelos, padres pertenecientes todos nosotros a la tribu Zambembe ubicada al sureste del Senegal.

Amor, me reventaron a patadas, bien dadas, descaradas, el árbitro no pitó nada, chanchada, casi me dan con una granada, amada; regreso a casa maltrecho, deshecho, contrahecho, no por andar de peperecho, por tu mirada sospecho, no es el hecho, no vengo de otro lecho, no es mi techo, a lo hecho pecho, es el fútbol y sus derechos, medio torcidos pero es un hecho, me reventaron el antepecho, a pelotazo de despecho
Usted está en viaje de negocios, digamos que en una capital latinoamericana grande (aunque puede ser la ciudad que usted quiera), la empresa lo ha mandado con gastos pagados a un hotel de cinco estrellas, ha trabajado como burro, son las 10:30 pm de su última noche y usted no piensa en dormir …

La leyenda del rey Arturo, un rey guerrero del siglo V que supuestamente dirigió la lucha contra los invasores sajones, sigue fascinando hoy en día. Pero ,,, cuánta verdad hay en las leyendas del "antiguo y futuro rey"?

Si a cada mentira al mentiroso le creciera la nariz como a Pinocho, el mundo estaría lleno de narizones. Es que si el cuento de Collodi se hiciera realidad, imagínese cuánta naricería larga desbordaría nuestro sub mundo, nauseabundo, hediondo planeta de tramposos, mentirosos, farsantes políticos.

Gran parte de la sabiduría popular, a mi juicio, y el de otros tantos lunáticos, está escrita en las paredes de los baños o servicios sanitarios públicos. Es un hecho, que es una demostración de lo poco que tenemos que hacer y el empleo del tiempo que requiere la deposición de heces en algo atentatorio contra la higiene general .