Ha llegado un deseo bastante propio,
es un deseo que dicta la piel ...
La vida es una continua espiral, y nuestras propias vidas, no hacen más que comprobarlo ...
Me costó trabajo, en serio, me reventé el alma y dejé lo poco que quedaba de mí en el empeño, pero al fin lo conseguí, y después de arduas jornadas de mirar al cielo, logré capturar una nube…

Mis sentidos han reclamado esta madrugada,
en el mayor de los silencios,
el susurro de tu voz ..
Se acercaba a la edad de jubilarse ya había trabajado treinta años y estaba por cumplir los sesenta años de edad, esperaba con muchas ansias su tan esmerada jubilación, pasó muchos años trabajando como un burro, “soy un esclavo del trabajo” se decía cada vez que salía de su casa hacia el mismo ….

Y no era linda, o sea, no era una belleza, sino más bien todo lo contrario, con sus gafas gruesas y su cuerpo tan delgado y frágil no llamaba la atención de sus compañeros de universidad a su alrededor.

Nunca fueron muy “brillantes intelectualmente” los líderes de los antiguos Partidos Comunistas hoy Socialistas del siglo XXI, desde Stalin a Maduro, Evo, Chávez … digamos que con Marx y Engels se cortó la cultura del pensamiento (ojo, este no es un post sesgado, del otro lado hay una resma de incultos también) ... el asunto de hoy es con Mao Zedong (Mao Tse Tung)

Una nueva entrega de aforismos del profesor Isidro Cañenguez, ha llegado a mis manos, el Profe (el bueno, no el otro) que me enseñó Filosofía e Historia en Bachillerato, ha publicado otros posts en este blog y nos aconsejaba sobre la vida en los entretiempos de los partidos de fútbol, me hizo llegar sus manuscritos.
Algunos, muy interesantes, todos, aplicados a sobrevivir en estos convulsionados días en que los políticos nos meten – una vez más – la mano en la bolsa: