Conversaban la niña y un señor muy anciano en un cuarto del hospital, ahí estaba postrado en una cama un hombre, tenía un tubo que salía de su boca éste le ayudaba a respirar, otros tubos de plástico salían de su brazo derecho el cual le inyectaba un suero intravenoso, un aparato registraba su ritmo cardiaco y otro aparato los demás signos vitales; la niña le dijo al anciano:
“El asesino sabe más de amor que el poeta”. (Joaquín Sabina).
En el frigorífico donde se congelan
los amores que fueron y dejan de ser

Ernesto la vio de lejos, tomando un café, sola … Ernesto tenía algo de tiempo, y la actitud de ella, sola en el Coffee Cup, denotaba una de dos: o esperaba a alguien, o no esperaba a nadie y ese nadie podía ser él.
Yo estudiaba arte dramático en Nueva York, y la verdad ... me moría de hambre.

A inicio de los setentas, yo era pianista de un bar, donde Rita era mesera.
Si el que nace para pito, nunca llega a trompeta y no pasa del corredor, el que nace para maceta

Llega un momento que hay que ponerle un “tate quieto” un “shoooo!” sonoro a todas las especulaciones, los chambres, el “me dijeron que …” …. Pamperos .. Firpo no está a la venta!!

El líder mundial, después de una jornada agotadora, en la que había decidido la invasión armada de dos naciones (una latinoamericana y una africana, en nombre, por supuesto de la democracia), luego de derrocar a un dictador en Asia y aumentar los intereses moratorios de la deuda externa a niveles de ahogo, para recuperar el déficit fiscal, como a eso de las ocho treinta de la noche, se retiró a su recámara de descanso.

Así como cambia el planeta, sus estructuras geopolíticas, guerras tras guerras, cientos de países simplemente han ido desapareciendo del mapa.