Yo estudiaba arte dramático en Nueva York, y la verdad ... me moría de hambre.

A inicio de los setentas, yo era pianista de un bar, donde Rita era mesera.
Si el que nace para pito, nunca llega a trompeta y no pasa del corredor, el que nace para maceta

Ven , en la noche más negra acompañada con el peor de los silencios
a invadir en medio de mi tristeza , con tu magia de hombre,
Un mensaje mostraba mi celular era una figura de una batería pequeña, cada cierto tiempo la imagen aparecía por unos segundos y luego desaparecía, el mensaje decía: “batería sin carga”…

Hay un lugar donde nunca, donde nunca fui, donde siempre estoy, donde sueño llegar pero nunca voy …
Les aseguro que pude hablar con ellos. No me creen ? Yo tampoco, pero imagínenlo…

Lo que sucede es que las películas y series de vaqueros (que ya ni salen, por cierto, los cowboys fueron muertos por los “reality shows”), nos metieron mil y un preconceptos en la cabeza sobre el indómito Oeste …
… sobre el Far Far West …
Por qué amamos y nos apasionamos tanto por el fútbol si nos hace sufrir de esta manera tan porcina? Que extraño influjo masoquista nos produce este vivir con el culo a dos manos, 90 minutos, una o dos veces por semana?
Desde Romeo y Juliette hasta Heathcliff y Cathy, pasando por Richard Gere y Julia Roberts en “Preety woman”, todos disfrutan de una historia de amor prohibida.