
Sigo cantando a las jirafas ucranianas
porque no me queda otra alternativa
Sigo inventando dragones e Ilusiones
porque eso me mantiene con vida

—Ella dijo que me fuera a la mierda; por eso fue – replicó Quique.
—Eso es mentira, porque yo no le dije eso, porque soy una niña, no un
varón. – dijo como siempre muy firme Mabel.
El juez determinó que yo no era tan peligroso como para permanecer en prisión mientras duraba la investigación sobre el asesinato de Noelia, no me permitieron regresar a mi domicilio, pero me otorgaron un certificado de libertad condicional, a condición de quedar bajo la custodia de mi abogado el doctor Cabral.
Pagando libertad condicional encerrado en el gallinero de mi “dizque” abogado defensor, incapaz de hacer nada, me encuentro la pizpireta y muy inquisitiva Encarnación … capaz de hacer todo

Se acabó, no va más, ya no sos una niña aunque te empeñes en aparentarlo … sos una mujer, y más bien una mujer que en fachada externa … tiene un hálito de madurez.
Conversaban la niña y un señor muy anciano en un cuarto del hospital, ahí estaba postrado en una cama un hombre, tenía un tubo que salía de su boca éste le ayudaba a respirar, otros tubos de plástico salían de su brazo derecho el cual le inyectaba un suero intravenoso, un aparato registraba su ritmo cardiaco y otro aparato los demás signos vitales; la niña le dijo al anciano:
“El asesino sabe más de amor que el poeta”. (Joaquín Sabina).
Y aquí seguimos compatriotas, y habitantes del mundo entero (menos un par de esos países comunistoides donde siguen pensando que este es un invento de los chinos con USA y bla bla bla) viviendo este domingo eterno, o sea, hoy puede ser domingo y mañana también … ni a misa vamos, no nos damos cuenta!
Tenemos la idea, de que los sostenes y los corpiños fueron inventados por hombres para confinar a las mujeres, para evitar que se muevan libremente.
Nada más equivocado, aparecen a lo largo del tiempo porque tienen que ver con la practicidad y con liberar a las mujeres, para que hagan las cosas que quieren hacer.
Con su cara de bobalicón característica, el Magistrado Presidente del TSE, anuncia alegre a las mesas, que hoy se cumplen 3 años y 5 meses de aquella épica jornada electoral del 1 de marzo de 2015, que hoy siguen escrutando.