
Se acabó, no va más, ya no sos una niña aunque te empeñes en aparentarlo … sos una mujer, y más bien una mujer que en fachada externa … tiene un hálito de madurez.
Conversaban la niña y un señor muy anciano en un cuarto del hospital, ahí estaba postrado en una cama un hombre, tenía un tubo que salía de su boca éste le ayudaba a respirar, otros tubos de plástico salían de su brazo derecho el cual le inyectaba un suero intravenoso, un aparato registraba su ritmo cardiaco y otro aparato los demás signos vitales; la niña le dijo al anciano:
“El asesino sabe más de amor que el poeta”. (Joaquín Sabina).
En el frigorífico donde se congelan
los amores que fueron y dejan de ser

Ernesto la vio de lejos, tomando un café, sola … Ernesto tenía algo de tiempo, y la actitud de ella, sola en el Coffee Cup, denotaba una de dos: o esperaba a alguien, o no esperaba a nadie y ese nadie podía ser él.
Yo estudiaba arte dramático en Nueva York, y la verdad ... me moría de hambre.

A inicio de los setentas, yo era pianista de un bar, donde Rita era mesera.

Semáforo rojo. Se junta gente que quiere cruzar, uno a cada lado de la Juan Pablo II. Enfrente también. El semáforo demora. A excepción hecha de los buseros, los semáforos les valen chonga y a los policías también les vale chonga que a los buseros les valga chonga …. Comienza a llover

Cierto es, que después de dos guerras mundiales, una de Corea, y miles de conflictos más que costaron la vida de miles de soldados con edades promedio entre 17 – 19 años y población civil de todas las edades, hablar de un joven … uno solo, asesinado, parece hasta minúsculo …

Este post, de entrada, un año después de haberse iniciado la guerra “que duraría 72 horas” (según Vladimir Putin, no tiene nada que ver, ni pretende ser, un análisis político de la situación. Así que lo aclaro de entrada, nada tiene que ver con ideologías y sí con los largos tentáculos económicos, que causados por la misma, afectan incluso a nuestro país.