Ha llegado un deseo bastante propio,
es un deseo que dicta la piel ...
La vida es una continua espiral, y nuestras propias vidas, no hacen más que comprobarlo ...
Me costó trabajo, en serio, me reventé el alma y dejé lo poco que quedaba de mí en el empeño, pero al fin lo conseguí, y después de arduas jornadas de mirar al cielo, logré capturar una nube…

Mis sentidos han reclamado esta madrugada,
en el mayor de los silencios,
el susurro de tu voz ..
Se acercaba a la edad de jubilarse ya había trabajado treinta años y estaba por cumplir los sesenta años de edad, esperaba con muchas ansias su tan esmerada jubilación, pasó muchos años trabajando como un burro, “soy un esclavo del trabajo” se decía cada vez que salía de su casa hacia el mismo ….

Y no era linda, o sea, no era una belleza, sino más bien todo lo contrario, con sus gafas gruesas y su cuerpo tan delgado y frágil no llamaba la atención de sus compañeros de universidad a su alrededor.

Dejémonos de ondas, por mucho que uno crezca, “madure” y diga o pretenda que nuestras fechas de cumpleaños “ya a estas alturas nos resultan indiferentes”, siempre, desde la semana anterior, la noche antes, uno tiene las arañitas en la panza que avisan que el modo “expectativa” para la fecha está alerta.

Algún día, para nosotros salvadoreños, buscar trabajo, va a dejar de ser un trabajo

Hemos caído en el mal hábito de criticar, despotricar y no proponer soluciones, seamos sinceros… no solo es lo que yo hago en este blog, sino lo que hacemos todos los salvadoreños, troles, en redes, sin excepción