
El concepto de nombrar huracanes con nombres de personas, surge a mediados de los 50´s, era una manera de tratar de explicar lo inexplicable a la población, o sea que llegaba un visitante con malas intenciones al vecindario, éste se llamaba “x” y había que estar pendiente.
Aquello de que el cielo es el límite .... no corre para las mujeres. Suelen escucharse, opiniones de misóginos de pasillo, especialistas en nada fracasados en todo, restando importancia a la presencia femenina en el espacio … nunca han estado tan equivocados.
El país, en aquel entonces se desangraba y se partía en dos, coincidentemente, hoy, 30 años después … seguimos en lo mismo.
Desde un inicio, las tarjetas de crédito ..(si !! ese es el tal instrumento de tortura), no se fabricaban en plástico … podían ser tokens, monedas de metal con sellos de quien expedía la tarjeta, fibra, papel ….
Nacidos en el sur racista
Martin tenía un grave problema: era negro. Se dio cuenta en su inmediata niñez, apenas comenzó a caminar las hostiles calles de Atlanta en Georgia, en la poco tolerante década de los veintes.

¨Curly¨ tuvo una conducta tal vez mas chiflada en la vida real que en el cine o la T.V. se casó cuatro veces, y después de su tercera separación, su salud comenzó a deteriorarse, su divorcio de Marion Buxbaum en 1946, fue escandaloso, y afectó la salud del menor de los Horowitz.

De pequeño me llevaban a ver películas de “Los Tres Chiflados” al cine, domingos por la mañana, recién bañado, peinado con vaselina….y no me gustaban.

Circunstancialmente yo dejo de ser yo, me convierto en una bestia abyecta, ponzoñosa, un alacrán venenoso, sin la más mínima pretensión de dañar a nadie … y en realidad no daño a nadie, aparte de a mí mismo …
Resulta, que como lo hemos postulado varias veces en este blog, hemos vivido equivocados, y en el caso de la Antigua Roma, todo es por culpa de Hollywood … básicamente.

En todas estas cuestiones de amores, y amores eran lo de antes … podemos con mucha licencia, echar un vistazo a una de las historias de amor más grandes de la mitología griega, leerla y volver a ver nuestra realidad … hoy.