Siguiendo con la Historia del impacto de huracanes en épocas donde ya existían las mediciones de categorías según instrumentos de medición de presión y fuerzas de vientos (creadas entre 1880 y 1920), sus causales, y como, aquellos que causan mayor mortandad salen del listado.

El concepto de nombrar huracanes con nombres de personas, surge a mediados de los 50´s, era una manera de tratar de explicar lo inexplicable a la población, o sea que llegaba un visitante con malas intenciones al vecindario, éste se llamaba “x” y había que estar pendiente.
Aquello de que el cielo es el límite .... no corre para las mujeres. Suelen escucharse, opiniones de misóginos de pasillo, especialistas en nada fracasados en todo, restando importancia a la presencia femenina en el espacio … nunca han estado tan equivocados.
El país, en aquel entonces se desangraba y se partía en dos, coincidentemente, hoy, 30 años después … seguimos en lo mismo.
Desde un inicio, las tarjetas de crédito ..(si !! ese es el tal instrumento de tortura), no se fabricaban en plástico … podían ser tokens, monedas de metal con sellos de quien expedía la tarjeta, fibra, papel ….
Nacidos en el sur racista
Martin tenía un grave problema: era negro. Se dio cuenta en su inmediata niñez, apenas comenzó a caminar las hostiles calles de Atlanta en Georgia, en la poco tolerante década de los veintes.

¨Curly¨ tuvo una conducta tal vez mas chiflada en la vida real que en el cine o la T.V. se casó cuatro veces, y después de su tercera separación, su salud comenzó a deteriorarse, su divorcio de Marion Buxbaum en 1946, fue escandaloso, y afectó la salud del menor de los Horowitz.
He aquí que soy portador de buenas nuevas para todos aquellos que aman y no son correspondidos, para todos los habitantes del Reino de la Soledad y los inquilinos de la nostalgia… queda comprobado que todo aquel que ama a alguien y no recibe de ese alguien más que rechazo y desplante ....

Tuve a Dios, y tuve fortaleza para desafiar al diablo, tuve un hogar y éste era remanso de descanso de mi ser exhausto reposando sobre tus rodillas, tuve canciones y tuve poesía, tuve verdades y tuve mentiras, tuve sueños y tuve desvelos …

Para hacer “esas cosas” (llamaremos así “esas cosas” a lo que comúnmente denominamos como …. eh …. “esas cosas”), los salvadoreños ocupamos una serie de locaciones físicas, estacionarias o ambulatorias.