
El concepto de nombrar huracanes con nombres de personas, surge a mediados de los 50´s, era una manera de tratar de explicar lo inexplicable a la población, o sea que llegaba un visitante con malas intenciones al vecindario, éste se llamaba “x” y había que estar pendiente.

Dejémonos de ondas, por mucho que uno crezca, “madure” y diga o pretenda que nuestras fechas de cumpleaños “ya a estas alturas nos resultan indiferentes”, siempre, desde la semana anterior, la noche antes, uno tiene las arañitas en la panza que avisan que el modo “expectativa” para la fecha está alerta.

Como querés que te quiera si no tenés derecho siquiera a caminar seguro por la acera?
Se va haciendo necesario con el rumbo que va tomando el país, donde todos prometen y nadie cumple, ir buscando la manera de hacerse el loco. O sea, una serie de ítems y situaciones que nos tocan cotidianamente, incómodas, de las que no sabemos zafarnos …y hay que zafarse!

Con 8 años y toda mi catequesis bien guayabeada, llegaba a mi primera comunión alguien me dijo que cuando llegara la fecha podía pedir a Dios tres dones.*
La oleada socialista latinoamericana no es nueva, no nace con Fidel ni con Chávez ni Lula, nace con gente realmente intelectual y preparada para sobrellevarla …