
Hace unos días tuve la desgraciada experiencia de poder sufrir el desprecio que sufren las personas que no andan una corbata o un reloj de marca, esto sin mencionar si tu auto no es del año 2000 para acá.

Aporto el título de este post en defensa de la democracia ante la amenaza de quienes quieren cuidarla. Lo digo en serio. Y además agrego que ya mismo hay que salir a socorrer de su cautiverio a gran parte de los legisladores sometidos a una parálisis y huevonería cerebral que cada día les carcome el ya escaso soporte de dignidad que les queda.

“Que lo que conseguimos juntos no nos falte, pero por Dios ..consigamos todo lo que nos hace falta !
Me fascinan tus besos,
fundidos con los besos míos...

Ha llegado el momento donde mi sonrisa se perdió en la costumbre
y en el profundo silencio, se fue acomodando el desencanto

Ahora después de vencer el tiempo, ahora que los deseos renacen en mi piel te beso y te siento...
Te beso y me pierdo en tu beso, ese irrepetible, inconfundible que no precisa de antesalas para borrar los silencios.