
La actual gestión, a punto de cumplir dos años insufribles, plagada de ejemplos de uso indebido de los recursos para la autofanfarria y promoción de su Presidente y equipo de Gobierno.
Ovidio Cherenqueque no era aficionado a la bebida, pero ese martes, al salir de trabajar, fue directamente del periódico donde trabajaba a un pequeño bar que quedaba a dos cuadras …
Llegó al instituto de medicina legal de la ciudad, era el nuevo que habían contratado para realizar las autopsias a todos los cadáveres que ingresaban a la morgue, vestía su uniforme: camisa, pantalón y gorra celeste, tenía también unos zapatos de tela del mismo color, estaba entusiasmado por ser el nuevo y realizar las autopsias.
Querido hijo:
Te escribo estas letras para que sepas que estoy vivo, es una manera de decir, si lees mi necrológica antes de esta carta, haga caso omiso de esta notificación.

De todos los héroes de mi infancia, nunca fui muy adepto a Supermanes ni Batmans ni Capitanes América, aunque mi incipiente pubertad me hacía un poco “fan” de la Mujer Maravilla, por razones hormonales obvias, mi “héroe” particular era mi tío Heráclito.
Te nombro Madre y hablo de amor, pero te nombro Madre Salvadoreña y hablo de innumerables formas de amar, que van más allá del amor infinito de una madre a sus hijos.