El Papa Francisco nos pegó un jalón de orejas … “tratemos de vivir una Navidad menos mundana”.
(Basado en una antigua leyenda de Teotihuacán, sobre el pleito entre el ayotochli y el huexolotl).

Voy a decirles que admiro mucho a los egipcios: por su dominio de la astronomía, la belleza de sus pirámides, el desarrollo de su agricultura, su sentido de la cosmética, que hace que las mujeres, de por si lindas, se embellezcan aún más…


Por qué no? Quien nos detiene? Quien dice que este día, que todos los pamperos nos vestimos de gloria, la gloria del Firpo de ayer, hoy y siempre … no sea el día en que éste, nuestro Luis Ángel Firpo, no despegue del momento amargo que vivimos?
El 24 de abril de 1854, el alto y rubio emperador de Austria, Francisco José, de 23 años, se casó con Elisabeth Wittelsbach, su prima de dieciséis años, sorprendentemente hermosa, conocida por sus amigos y en la historia como Sisi. No era ella la destinada a ser la última Emperatriz de Austria, despojos de lo que fuera el Gran Sacro Imperio Romano Germánico.