
“Me deprimo, primo …” me balbuceaste al cel, y yo que soy tu primo, tu amigo, vine tan pronto como pude. Calma, Alma.
La diferencia es muy sencilla de distinguir, los borrachos de popularidad, necesitan tener su legión de aplaudidores, así como lo velorios antiguos tenían sus plañideras, o sea aquellas señoras a las que pagaban, simplemente por llorar, aun sin conocer al difunto … es igual

He escuchado decir que cuando estás a punto de morir te pasa toda tu vida por delante. Pues aun no me ha dado por morirme por iniciativa propia, pero descubrí que no es el único momento cuando esto pasa... el otro día mi novia me llamó:
