La penúltima vez que salí disparado de un cañón fue cuando Ofelia se mandó a mudar con Maxi, nuestro hijo y me dejó. Harta, cansada de tanta pobreza, para siempre.

Augusto, a gusto en Agosto (que todavía no se llamaba como tal sino Sextil, y de eso se trata esa historia), se regodeaba en su reclinatorio en el Palacio Palatino, refrescándose sus imperiales gónadas con hojas de palma que batían esclavos y esclavas númidas (por las dudas, nunca se supo bien para que lado pateaba el tal Octavio Augusto).

Al fin tenemos una excusa distinta a “yo pasando iba y estos … a saber … la agarran con uno”, que decora los noticieros de nuestras radios y TV cada vez que atrapan a un ladrón, hoy la onda son los genes.

Quien les ha dicho que es patrimonio de boxeadores criados en Brooklyn, Nueva York ...como Tyson o jugadores de fútbol oriundos de Salto, Uruguay como Suárez eso de andar mordiendo rivales?

Resulta que Jacob andaba a las trompadas con su hermano Esaú, los negocios entre los dos no andaban bien, hay que recordar que ambos, hijos de Isaac con Rebeca tenían temperamentos bastante encontrados …