
Con motivos de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los sesenta años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.


Nada atestigua mejor el sublime poder de la naturaleza que un terremoto. En un mero abrir y cerrar de ojos, y con una advertencia mínima, la tierra desata fuerzas incomparables.
Este asunto de la guerra de los comics, entre las dos firmas principales, Marvel y DC Comics, ha traído múltiples éxitos (Los Vengadores, X Men por el lado de Marvel, “The Joker” por el lado de DC Comics) como decepciones múltiples (la caída de Batman, Superman, Liga de la Justicia, Suicide Squad, clásicos de DC Comics y casos raros como Capitán Marvel).

Siempre digo que la plata va y viene, que se queda enredada en los bolsillos de algunos gobernantes, es cierto. Todos roban, algunos Marx, otros menox.