

Todos los países latinoamericanos, algunos más otros menos, permitieron el ingreso y tráfico de esclavos desde siempre, a nuestra Centroamérica, habrían venido con la expedición de Jorge de Alvarado en 1526, según se muestra en el Lienzo de Quauquechollan, africanos, esclavos, encabezaban la expedición a la porción salvadoreña de Centroamérica para que fueran los primeros mordidos por serpientes y culebras y advertir de su presencia.


Esto que llamamos calentamiento global, y que nos tiene la cabeza y “el que te dije” bien tostados, comenzó a expandirse y crecer a fines del siglo XVIII, cuando no bastó la leña para impulsar las máquinas creadas por la Revolución Industrial y fue preciso acudir a la explotación masiva del dañino carbón mineral.
Allá por el Siglo XVI, si hay algo de lo que podemos tener certeza, es que a Don Michel de Nostradamus, le sobraba bastante el tiempo …
Porque no tuvo nada que ver el fútbol, y menos aún duró cien horas, muchos conflictos armados han tenido poco sentido, pero nuestra guerra de 1969 con Honduras, tuvo aún menos.