

En agosto de 1919, Charles Ponzi en Boston recibió de un conocido en Italia un Cupón Internacional de Respuesta Postal. Estos cupones habían sido creados para manejar pequeñas transacciones internacionales.

El Salvador era antes la ciudad de “eterna sonrisa”, hoy somos el país del “eterno vamos de prisa”.
San Salvador era antes “Ahí nos vemos” y hoy “ya no cabemos” …

La Patria se deshace en chirajos, cada uno se queda con su retazo, ordeñan la vaca hasta vaciarla de leche y luego nuestros “muy intelectuales políticos” pregonan: “No soy culpable, esto es solo persecución política.”

Circunstancialmente yo dejo de ser yo, me convierto en una bestia abyecta, ponzoñosa, un alacrán venenoso, sin la más mínima pretensión de dañar a nadie … y en realidad no daño a nadie, aparte de a mí mismo …

Miles de salvadoreños, tratan día a día de imaginar el plan, pagar coyotes, formar caravanas, hipotecar la casita … para emigrar, decimos que para los USA, pero la verdad es que queremos vivir en alguna parte … que no sea nuestro propio país, los augurios eran malos y la realidad lo confirma.