
Por irónico que parezca, a pesar de que a muchos quien los salva del alcoholismo es la religión, a mí la religión me llevó al alcoholismo, es más, para aumentar la ironía … del alcoholismo me sacó el mismísimo Lucifer.

Hoy te encontré sencillamente distinta, no más bella ni más mía …distinta, como que aquella frase de mi madre “de vez en cuando, es bueno extrañarse un poco …” cobrara todo su valor y sentido.
Esta situación del pisto, tratando de sobrevivir la sequía hasta finales de enero … está cañón! Bueno, para que tengan una idea, tengo un niño apadrinado en Somalia, África, por los problemas del hambre y la famina que los últimos dos meses me está mandando a dinero a mí a ver si llego a fin de mes …

Y viene la oscuridad y te aplasta, nefasta, vasta, basta! y te reduce a categoría de lastra

Con motivo de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los cuarenta y cinco años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.

En días de carencias, muchas inusuales,
que son más duras que ausencias de besos,
entra la nostalgia de complicidad ...
Los sueños del desamparado, del desposeído, del que almuerza con nada y sin embargo siempre tiene un plato para compartir, del que te presta su único par de zapatos para que te presentes a una entrevista de trabajo … mientras se queda en casa con su pobreza descalza … desde aquí se ve.

No podemos menos que mencionar un ejemplo, al momento de tratar de introducir “Recuperar el mar” y explicar s temática, o sea la ruptura del hombre con su medio ambiente, sonó un trueno fortísimo … natural, nada de efectos de sonido …
Partamos desde el origen, para ser consecuente con la historia de este "entrevero". La madre de Napoleón III, Hortense, era la única hija de la primera esposa de Napoleón, Josefina, de su primer matrimonio. Aquí es donde se tuerce su árbol genealógico …
El día que decidiste marcharte, me reventaste literalmente el corazón, te fuiste con uno de tus acostumbrados vestidos rojos, prometiendo no volver absolutamente nunca mas…