
…con tan mala suerte, que se salvó, matando 24 pasajeros. Ese debió haber sido todo el título de este post, pero demasiado largo que nos narra un triste y luctuoso hecho de la vida real.

Así como arrevesados, transcurren los días en esta capital, y más arrevesados aun en el país entero, arrevesada también, es la propia historia capitalina, y para agregarle un puñado de frijoles más al caldo, las historia de sus festejos patronales …

Las consecuencias fueron trágicas, tanto por las vidas perdidas (de 4000 a 6000), como por los compatriotas desalojados de Honduras …
Porque no tuvo nada que ver el fútbol, y menos aún duró cien horas, muchos conflictos armados han tenido poco sentido, pero nuestra guerra de 1969 con Honduras, tuvo aún menos.
“Mario me llamo, Mario !” contestaba medio enojadón cuando alguien le decía Canuto fuera del teatro, fuera de la TV.
Nunca se supo cuántas mujeres mató, si 5, 7, 11 ..un niño de 7 años ? Se llamaba Jack ? Era uno, dos o tres destripadores ? Es el más conocido de los asesinos en serie y ni siquiera sabemos si existió ….

Si pasara una vez, cada de vez en cuando, sería una maravilla, pero no es así, es el diario trajinar de nosotros salvadoreños, en la capital de nuestro país.

Esta es una carta muy compleja, de un psicólogo enamorado, la escribe un psicólogo de nombre Narciso (se acuerdan del narcisismo no? Justo ahora que nos gobierna uno de ellos) y se la dedica a una paciente extranjera (probablemente rumana o ucraniana) llamada Noia.

Cuando un fulano no sabe cómo explicar que las cosas no salieron como debían salir o como él dijo que iban a suceder, suele justificarse con la deplorable frase “lo que pasa es que, en este tema, dos más dos no siempre es cuatro … puede ser cinco”. Una zafada clásica.

Escapa un instante, no tardes mucho
evadiendo el encuentro ,
donde apagas el silencio que te quema
la piel, y un poco mas allá cerca del corazón,