
A pesar de haber reinado tan solo poco más de 10 años, y haber pasado gran parte de ese tiempo, fuera de Inglaterra por liderar la Tercera Cruzada, su valor, fuerza, liderazgo y el hecho de que Inglaterra volviera a tener un Rey guerrero, de armas tomar, hizo crecer su leyenda.
En el ángulo noroeste de mi habitación, en diagonal a mi cama, hay una cámara de vigilancia de marca Panasonic. Es negra y persistente como un remordimiento; sigilosa y entrometida como una suegra que sospecha algo; memoriosa y tosca como una elefanta.

Se le llamó "La Gran Guerra", bajo el concepto, bajo la idea absurda, que al resolverse todo en lo que sería una enorme guerra se evitaría que jamás hubiera otra guerra.

Has sido el deseo por convicción
el refugio pleno de mi piel