Pobrecito paisito el nuestro, donde gente mata gente por encargos de $ 50. 00 pero nadie nunca tiene la culpa de nada, donde no hay un centavo ni partido por la mitad en ninguna parte, pero todos jugamos a la eterna “presumidera” de apariencias .. aparentando, ostentando, hablando
…cosas que no somos
…cosas que no tenemos.

La noche brillaba con todo su esplendor, abajo, las luces de la ciudad iluminan caminos desiertos que pareciera por un momento que dan al mismo sitio, un par de sombras invaden las aceras. Arriba, las estrellas titiritan quizás de frío. Los Domingos tienen la magia de terminar demasiado pronto. Esta conversación se lleva acabo detrás de las paredes de una casa en particular.

Para establecer los parangones que me llevan a resolver este dilema, en El Salvador, donde todos somos réplica de alguien, en el que King Flyp es una especie de Eminem local , La Choly es el Howard Stern salvadoreño, Atlético Marte es la versión nacional del Manchester United y Omar Angulo es el Bob Dylan cuscatleco, para la mayoría de la gente yo vengo a ser una suerte de Hugh Hefner usuluteco.

Fue en ese preciso momento, que vi su ombligo … que me di cuenta que hay mil cosas extrañas que suceden con el hoyito ese en la panza … que nadie explica …

Shoichi Yokoi fue reclutado por el Ejército Japonés cuando tenía 26 años, en 1941.

Ok, ya está … ya pasó … Francia es el campeón del Mundial Rusia 2018, tomémoslo con calma, yo sé que de repente por la buena onda de los croatas con Yuri Cortez, compatriota destacado en AFP, todos nos volvimos croatas … pero bue … el marcador final fue contundente.