Querido Baldomero:
Perdóname si no te he escrito antes, pero debo de serte sincero, no he tenido mucho ánimo de tomar el lapicero y hacerte llegar nuevas mías, porque de hecho no hay nuevas…

Aún más cerca en tiempos, de los crímenes de Jack el Destripador, cuya identidad nunca fue descubierta en aquel Londres Victoriano, en los sesentas, la policía nunca supo si Albert DeSalvo, asesino confeso, fue realmente el estrangulador de Boston.
Empecé a trabajar antes de cumplir 18, por cuello y por necesidad, quería seguir la Universidad y el dinero no alcanzaba en casa para mi futuro, el que me trazaba, como Biólogo Marino (“Biólogo marino? – me decía mi papá – de que vas a trabajar? Limpiando peceras?”).
El Salvador, país nuestro querido, vive un tiempo de polarización que además de ser absurdo, carente de argumentos, simplista, berrinche de niños bochincheros … es insoportable.
Los países que conformaron la Federación de Yugoslavia, aún se pelean su nacimiento, que era Serbio, Bosnio, Croata … siempre se le honró como el genio científico que fue, en los Balcanes.