
Ya me pasé la madrugada pensándote, reviviendo tus besos en mi piel, ya me pasé un buen rato cerrando mis ojos y encontrando la imagen perfecta , de ti en mí. Y yo en ti.
Tu mi hombre real de sueños húmedos. Sol cálido de mis días fríos y realidades de fantasía interminables.

Soy caníbal, a mucha honra, tal como lo han sido mis antepasados, abuelos, padres pertenecientes todos nosotros a la tribu Zambembe ubicada al sureste del Senegal.
Llegó al instituto de medicina legal de la ciudad, era el nuevo que habían contratado para realizar las autopsias a todos los cadáveres que ingresaban a la morgue, vestía su uniforme: camisa, pantalón y gorra celeste, tenía también unos zapatos de tela del mismo color, estaba entusiasmado por ser el nuevo y realizar las autopsias.

Cualquiera que se tome el trabajo de revisar la historia de nuestro glorioso Luis Ángel Firpo, pero hacerlo en serio, no a la ligera, nada de revisaditas de Wikipedia, sino nuestra verdadera historia

(Para nuestros “queridos y eficientes empleados de Gobierno”, ojo, no todos, pero “varios algunos”.)