(En las vísperas de su canonización. Óscar Arnulfo Romero y Galdámez; Ciudad Barrios, 1915 - San Salvador, 1980)
Existe un cuento lindo , de momentos pegados , a un deseo , a una dulce realidad que se acomodó en los rincones de mi piel , que el tiempo marco como tatuajes en recuerdos de arrebatados instantes donde fue un solo beso la llamarada de pasión , que nos hizo sentir más de lo esperado .

Todo el mundo se llena la boca diciendo …”No, que cochinada, yo no veo eso”, “Huy noooo …que asco!”, pero lo cierto es que la vista es más rápida que la lengua y todos alguna vez nos hemos detenido en alguna escena o película porno, dejémonos de garabatos.
Siempre habrá lágrimas abundantes para llorar a nuestros muertos, el olvido no nos permite y Gracias a Dios es así, abandonar a quienes quisimos … aunque no alcancemos jamás a saber donde están sus despojos, donde rezarles al menos.

Mi querida Luna ...
Usted se ha puesto a pensar qué pasaría si fuéramos los hombres los que nos quedáramos embarazados?