Si sabés la repuesta correcta de un programa de TV, quédate callado, esperá el último segundo para taparle la boca a todos los que se equivocaron …por precipitados.

—Señorita —le dijo Virginio al ver que desenfundaba la hipodérmica—: perdóneme,
pero si es con aguja, no quiero hacerme el examen.
Obviamente, soy católico practicante, no creo en la reencarnación, pero fíjense que después de escuchar tantas tonterías de “celebridades” al respecto, he sacado mis propias conclusiones, solo para divertirme.
Pues por burdo que parezca (*), se realizó un seminario en la prestigiosa Universidad de Princeton, Estados Unidos, acerca del tema "Sociedad y cuentos de hadas".

“Mira tuneame el clutch, y chequeamele el disco del breque aquí al señor. Pegale un ring al guachimán, preguntale que si viene con el lonche que ya estoy hungry”.

“Todos metemos la pata, es automático, abrimos la boca y metemos la pata, claro en la medida que hablemos menos, meteremos menos la pata … pero como le pedimos a un presidente que hable menos ?” (Filósofo usuluteco anónimo).
Nunca imaginé que fueras tan Bardot, tan poco detallista, dale, no te hagas, por muy rubia raíces negras y senos de colágeno que te rompen la blusa, que me nublan la vista que tengas, y que me deslumbran …

Encuentro, vamos a ver … 50 minutos diarios de siesta que antes no tenía, 48 minutos (45 + 3 descuento) para ver un tiempo completo de futbol por la tele …
Soy fanático de las Leyes de Murphy, como podrá darse cuenta cualquier cristiano (musulmán, judío, budista, etc.) que lea este blog. Por lo general la “murphyología” se aplica a cosas de trabajo y similares, hoy se me ocurrió meternos más en como Murphy y su ley (“Todo lo que puede salir mal, saldrá peor”) afecta en el ámbito hogareño.

La mesa futbolera se juntaba los jueves, entre otras cosas, era el día ideal, había permiso de salir con los amigotes, y no interfería por si había fecha entre semana, o sea miércoles, para ir a ver los partidos al estadio.