
Le preocupa la fosa común o la obligación de desocupar la cripta cinco años después de su muerte? Le tenemos una buena noticia. Funerales Espaciales Ross y Celestis Inc. de Nueva York —no podría ser otro lugar— está promoviendo lo último en entierros !

Cuatro siglos atrás la pluma de Cervantes nos describía al “Caballero de la triste figura” un quijote obsesionado por novelas de caballería que se dirigía a su amada, en tierras de La Mancha de la siguiente manera: "Soberana y alta señora... amada enemiga mía...".

Resulta que el gran profesor Dietrich Buxtehude, aceptó a Johann S. Bach como discípulo, pero le puso como condición, casarse con su hija Margreta. Mucho era el amor de Bach por el órgano y mucha su admiración por el profe … pero la tal Margreta era una solterona sin perspectiva de casarse … tenía ya 30 años !
Si sabés la repuesta correcta de un programa de TV, quédate callado, esperá el último segundo para taparle la boca a todos los que se equivocaron …por precipitados.

—Señorita —le dijo Virginio al ver que desenfundaba la hipodérmica—: perdóneme,
pero si es con aguja, no quiero hacerme el examen.
Obviamente, soy católico practicante, no creo en la reencarnación, pero fíjense que después de escuchar tantas tonterías de “celebridades” al respecto, he sacado mis propias conclusiones, solo para divertirme.
Pues por burdo que parezca (*), se realizó un seminario en la prestigiosa Universidad de Princeton, Estados Unidos, acerca del tema "Sociedad y cuentos de hadas".
Acerca de la vida del cuarto Emperador Romano, Tiberio Claudio Nerón Germánico (nacido en Lugdunum, la capital de la Galia en tiempos de Augusto -cerca de la actual Lyon- el año 10 a.C.) se conocen, como siempre más lo que se decía de él, de lo que él realmente dijo … o hizo.

El Sr. Fulano De Tal regresó de su viaje por Europa y abrazó fuerte muy fuerte a su mujer (la Sra. De Tal) de hecho, la había extrañado muchísimo…

Al mes siguiente, Betty comenzó a soñar. Sus sueños, lo sabía, se referían a lo ocurrido en esas dos horas de desvanecimiento. Veía imágenes sueltas, algunas horrorosas.